Para subir el ánimo

•November 18, 2010 • 5 Comments
Velocidad terminal
Velocidad terminal by lapastillaroja

Estaba buscando una foto en la que yo saliera para ilustrar este post que iba a ser uno un poco quejumbroso. Quejas sobre el estado de ánimo y de cuando las cosas no salen bien, o simplemente no salen cómo lo esperaba. Quería hablar de lo difícil que es lidiar con la propia mente, que intenta razonar todo, encontrar la cuadratura, etiquetar a las personas, sus acciones, etc. ¿Siempre tiene que haber motivos para algo? ¿Siempre tengo que estar jugando un rol? el de amiga, novia, profesionista, jefa, subalterna, compañera, vecina, mujer independiente, mujer dependiente, loca, cuerda, proactiva, positiva… La realidad es que estoy cansada, no sé de qué, pero estoy cansada.

Total que estaba buscando una foto, cuando encontré ésta de arriba. Es la primera que pongo en este blog que no es mía. La tomó Antonio una mañana fría de sábado bicicletero por Tokio, cuando la vi, no pude más que reírme. La tomó justo antes de que chocará con algo o con alguien, no recuerdo. Por mi cara, parece que será el accidente del siglo, lo que no saben es que casi no me movía, no iba a velocidades vertiginosas ni nada por el estilo, estaba casi inmóvil. Me reí mucho.

Y me doy cuenta que en estos días me he reído poco. Reírme de mi, de mi vida y mis responsabilidades. Nada es tan serio ni tan indispensable ni tan definitorio, ni tan crucial.

Últimamente se me olvida respirar. Breathe.

Foto tomada por Antonio con una Nikon no-sé-qué modelo 😛

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Hoy desayuné pan de muerto

•November 3, 2010 • 3 Comments

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Para alimentar al jamaicón que en mayor o menor medida todo mexicano lleva dentro, hoy desayuné pan de muerto. Lo hice en toda regla,  acompañándolo con una taza de chocolate caliente.

Mientras lo partía y le daba la primer mordida, me olvidé de que estaba en Tokio, a miles de kilómetros de distancia y a quince horas de diferencia horaria con México. Los olores se agolparon en mi cabeza; incienso, zempazuchitl, alegrías, mole verde, veladoras encendidas, tamales, atole, chocolate, las calaveritas de azucar con nuestros nombres en la frente. Cuando me terminé el primer pedazo, sonreí, sola, de pie en mi cocina (sí, desayuno de pie cuando tengo que ir a trabajar).

Este micro milagro que me hizo viajar en el tiempo y el espacio,  se debió a la brillante idea de alguien que se le ocurrió darle a un panadero japonés, la receta del pan de muerto. Y claro, el resultado es un pan de muerto perfecto, tan mexicano como lo puede replicar un japonés.

Hoy por la noche me comeré el último trozo del pan, así que me espera otro encuentro con México, con sus muertos y sus vivos que en estos días andan de fiesta en fiesta todos juntos.

Fotito simpática del altar de muertos de la oficina, hecha con la aplicación Hipstamatic del iPhone 4.

La pared

•October 28, 2010 • 1 Comment

pola collection

En la pared ordeno mis recuerdos. Instantes que se quedan en papel, que guardan el olor del momento. En esa pared el frío es morado, los muertos son rojos, el horizonte es amarillo.

Hay puertas olvidadas y ventanas imaginadas. Hay cielos serios, flores indecisas, paisajes desmemoriados.

Y están mis amigos los atardeceres,  los que algunas tardes de domingo se acomodan en la sala haciéndome compañía.  Se quedan sólo unos minutos para luego llevarse mi sombra con ellos.

Las polaroid de mi pared fueron capturadas por la Canon FT QL 1965 y plasmadas en film Portra 160VC

Mi novela en noviembre

•October 21, 2010 • 5 Comments

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Resulta que tengo que escribir una novela en un mes. Bueno, no es que TENGA que hacerlo pero ayer decidí seguir el proyecto de NaNoWriMo e intentar escribir 50,000 palabras en 30 días, en noviembre.

Me da mucha risa que me interesen este tipo de retos cuando llevo años sin escribir algo que me guste. No puedo decir que tengo un bloqueo de escritora porque de escritora no tengo nada, pero vaya, era algo a lo que hace unos años le dedicaba muchas horas de mi existencia. A lo largo de mi vida he escrito cuentos, historias, cartas diarios y algunos intentos de novela que guardo celosamente en un lugar ultra secreto y que probablemente nunca verán la luz del día (o de la noche). Alguna vez me he atrevido a releerlos  y debo decir que algunos de ellos me han sorprendido. Es como si alguien más hubiera escrito eso y no yo.

Y lo que sí TENGO que escribir en mi día a día (léase trabajo) lo hago con mucho esfuerzo, con resistencia y más por obligación que por gusto.

Todo eso me deprime porque ya no soy capaz de escribir por placer como antes. Mi cerebro está bloqueado, las ideas no fluyen y mucho menos las palabras. Y eso lleva ya mucho tiempo.  Creo que sufro de exceso de información. Información por aquí y por allá, ríos, mares de información, nuevas ideas en todas partes. Estoy saturada, tanto, que esta semana en un intento desesperado por alejarme de este torbellino de información, decidí dejar las redes sociales. Sí, las redes sociales me estresan.

Aunque si lo analizo, ahora todo me estresa. Antes controlaba mi estrés escribiendo, después con la fotografía. Ahora ni tiempo de tomar fotos… No me gusta la persona que soy cuando dejo de tomar fotografías. Extraño mis cámaras y la emoción que siento cuando disparo y sé que el resultado me gustará.

Ahora no tengo tiempo para nada más que para estar estresada. Ni escribo, ni leo ni tomo fotos.

Pero ahí estoy, intentado escribir 50,000 palabras en un mes, cuando hay días que no puedo ni con los 140 caracteres que permite Twitter.

Me temo que este reto será la fuente de frustraciones innecesarias…

Seguiré informando.

De alguna manera esta foto representa  como me siento, no sé, creo que así imagino mis ideas, atrapadas entre las ramas de los sentimientos y las circunstancias. La idea que no fluye pero que está allí atrapada, o algo así. Esta foto la tomé en el Parque Yoyogi de Tokio una tarde helada de febrero de 2009. Cámara: Canon FT QL 1965, diapositiva a color

La nostalgia

•September 22, 2010 • Leave a Comment

Daily Landscape, originally uploaded by Saralú.

¿A dónde te teletransportarías? Me preguntó alguien hace unas semanas.

Hoy recuerdo esa pregunta y pienso que si pudiera, me teletransportaría ahora mismo a este paisaje, a este momento, al instante en el que apreté el disparador de la cámara y supe que esa foto me haría añorar ese sitio.

Si estuviera ahora en este lugar, habría evitado la nostalgia que me invade en este preciso momento. No habría estado aquí para darme cuenta del cambio sutil de la luz, del olor inconfundible a otoño que se lleva los últimos destellos del verano. Ese verano tan irreal, tan confuso, tan íntimo, tan contundente, tan mío. Me aferro a ese paisaje como me aferro a los momentos que poco a poco se diluyen en el tiempo y en la memoria.

Si pudiera estar allí, no estaría aquí extrañando su olor, sintiendo nostalgia por esos abrazos que dicen más que mil palabras, por esos besos no dados y por aquellos que se quedaron en mi boca para siempre.

Si no estuviera aquí, habría evitado a la peor de las nostalgias, aquella que se siente por lo no ocurrido y por lo que nunca ocurrirá.

Paisaje bucólico capturado con la petite S90 de Canon

El día de las orquídeas

•June 7, 2010 • Leave a Comment

Mi regalo, orquídeas, originally uploaded by Saralú.

Mirar la realidad a través de la lente. Guardar en la memoria el instante preciso en el que las cosas toman un rumbo diferente. Los sentimientos hechos color. La forma de los sueños y de la razón. La luz delineando las figuras, los límites. La fugacidad de los pensamientos. El recuerdo de un momento.

Capturo instantes, esas flores que ya no existen.

Orquídeas capturadas por una Canon 40D a través del visor de la Hasselblad 500 C/M

A la persona que más admiro

•May 14, 2010 • 2 Comments

A la persona que más admiro en este mundo, su gremio a nivel nacional le entregará en unas horas, un reconocimiento a su trayectoria como jurista. Reconocimiento más que merecido. Su carrera es el mejor ejemplo del compromiso verdadero con la impartición de justicia a sectores de la población que hace mucho habían dejado de creer que tenían derecho a ella.

Un servidor público intachable, comprometido con su causa; el bienestar y el desarrollo de su país. Siguiendo su ejemplo fue que decidí ser también servidora pública aunque desde otra trinchera, con la convicción de que se puede llegar lejos y hacer la diferencia sin olvidar los valores y principios de honestidad y amor a lo que uno hace.

Sobra hablar de su calidad como ser humano, como hermano, amigo, esposo y por supuesto, como padre.

Felicidades papá.

Con todo mi amor.

Foto tomada por mi padre hace muchos ayeres con una Canon AE-1 que aún conservamos, y con la que yo empecé a aprender de fotografía. Es mi hermana recién nacida y yo, “velándole” el sueño después del colegio